miércoles, 19 de diciembre de 2012




LA FENOMENOLOGÍA:
DE LO TRASCENDENTAL A LO HERMENÉUTICO
  
INTRODUCCIÓN:
Qué es la fenomenología. La pregunta resulta difícil de responder al examinar si podemos hablar de una ciencia, una disciplina, una metodología, un método o una técnica. La verdad es una pregunta que tanto para los psicólogos como para los mismos filósofos, resulta espinosa de contestar, debido que al revisar las bases epistemológicas   y teóricas de la misma, encontramos que sus mayores representantes afirman que no es ninguna de las anteriores. Adicionalmente, la fenomenología puede ser en cuanto sí –si se reconoce a sí misma- y no ser, y en la medida, en que no es, es como el todo que se constituye en el devenir de su propia subjetividad inacabada en su propia existencia, y cuando se piensa, como la autoconciencia, es en el error.

Autores Representativos de la Fenomenología:
Para dar inicio a la presentación de los autores más significativos de la Fenomenología, es necesario especificar que aún antes de que fuera denominada como tal, ya había ciertos acercamientos, como es la Fenomenología del Espíritu de Hegel. Sin embargo, Husserl es quien instaura el término de “Fenomenología Trascendental”, que posteriormente es revisada por Heidegger, quien fuera discípulo de Husserl. Aun así, Heidegger difiere y critica severamente la Fenomenología Trascendental  de Husserl, proponiendo en lugar de ésta, la Fenomenología Hermenéutica[1], que a groso modo conserva la radicalidad que caracteriza la obra de su maestro.

El interés como psicólogos, es aterrizar estas concepciones filosóficas al campo que nos compete. Partiendo de la afirmación, que es Heidegger quien realiza a través de “El Ser y Tiempo” y “La Hermenéutica de la Facticidad”,  la mayor aportación al campo de las ciencias sociales  y a la Psicología[2]. A continuación se presentan los aportes  de la Fenomenología Trascendental de Husserl, la Fenomenología Hermenéutica de Heidegger y a los autores que se han visto permeados por ellos.

Edmund Husserl nace en 1859 y muere en 1938. Es considerado el fundador de la Fenomenología Trascendental, mediante la cual pretende fundar una filosofía como una ciencia rigurosa que parta de la experiencia pura, mostrando a las cosas como fenómenos, los cuales se abordan por medio de la visualización[3]. Sin embargo, en este intento de  alcanzar la esencia de las cosas, deja a un lado la capacidad del ser humano de significar el mundo en el que se encuentra inmerso, en otras palabras seria lo mimos decir, que captar la esencia de las cosas en base a lo visual y lo perceptual se corre el riesgo de desligar al ser humano de la realidad, aspecto que es válido, característico y lo lógico en el momento en que Husserl adopta el modelo matemático, que entre otras cosas se caracteriza por estar construido por fuera de la temporalidad y la historicidad propia del ser humano.

Husserl al proponer la Fenomenología Trascendental logra ser consecuente a la hora de adoptar el modelo matemático, ya que tanto el método como su fenomenología exige el mayor grado de objetividad que sea posible, es decir, que para Husserl lo único y realmente importante es aprehender la esencia de las cosas, que sólo se puede captar por medio de la visualización, prescindiendo de las explicaciones que evocan la subjetividad. Esta subjetividad rechazada por Husserl, lo único que logra es encapsular el fenómeno o cosa en el psicologismo característico de su época. Es decir que al caer en el Psicologismo se tiende a explicar todo y cuanta cosa exista (o se visualice) bajo teorías y leyes propias de la psicología. En consecuencia a lo anterior, la fenomenología que propone Husserl es y deber ser imparcial y solo descriptivo, cuyo fin único es captar el aspecto visible del fenómeno, es decir su eidos[4].

Años más tarde y luego de haberse propuesto la fenomenología como la concibe  Husserl, quien fuera su discípulo directo, Heidegger (1889-1976), logra darle un nuevo sentido el concepto de Fenomenología, abordándola de manera distinta y agregándole nuevas particularidades. Para Heidegger la Fenomenología debe ser Hermenéutica. Con esta propuesta Heidegger, según de la Cruz (2000), logra un cambio de paradigma dentro de la fenomenología, es decir que pasa del “paradigma de la conciencia asentado en la percepción” al paradigma de la hermenéutica basado en la comprensión, aunque –y como anteriormente se ha mencionado- conserva el impulso fenomenológico radicalista de Husserl, es decir la necesidad de partir de lo inmediato, de la esencia del fenómeno en sí.

Para Heidegger lo importante no es describir los fenómenos observables, sino, que a partir de la existencia de dicho fenómeno que se sabe está ahí –ser-ahí- se llegue al pensamiento, es decir, que la cosa manifiesta y visible por si misma debe ser interpretada, entendida, comprendida y lo que lleva a alcanzar dicho estado de comprensión son los significados, los hábitos y las practicas del ser humano. Estas prácticas que revelan el existir del ser humano, a su vez dan cuenta de los compromisos que son adquiridos por la cultura[5]. Sin embargo, no se puede olvidar que el ser humano es el ente al que hay que dirigir la pregunta y que goza de una primacía: la posibilidad misma de preguntar en ese círculo de la interpretación y comprensión del ser o la existencia. (De la Cruz, 2000).

Por último, es importante, primero destacar que para la Fenomenología Hermenéutica su punto de partida no es la intuición (como lo es para la Fenomenología Trascendental), sino, el entender. Segundo, no es posible alcanzar un conocimiento objetivo sobre el ser humano, dado que el conocimiento es generado por personas que son y están en el mundo que intentan entender, así como a otras personas que también son y están en el mundo, entrando en juego la subjetividad.  Y tercero para la fenomenología Hermenéutica el tiempo y la historicidad pasa a primer plano, siendo la historia como se entiende la vida  a través de su hilo conductor. (De la Cruz, 2000).

Luego de presentar los autores que han propuesto la elaboración y desarrollo del concepto de fenomenología y a su vez una nueva forma de ver el mundo, se da paso a la presentación de un autor que antecede -aunque no es el único- la fenomenología de Husserl y Heidegger, posteriormente se articulará a los autores que han sido permeados por la fenomenología Trascendental y Hermenéutica. 

De esta manera, el autor que sirve de antecedente a la Fenomenología Trascendental es Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Nacido en 1770 y muere en 1831. Es un filósofo alemán, que sintió admiración por los escritos de Platón, Aristóteles, Descartes, Spinoza y  Kant, tuvo la oportunidad de profundizar sobre la fenomenología del espíritu de una manera distinta a la propuesta por Husserl y Heidegger. La fenomenología de Hegel era constituida a partir de un individuo objetivo que es en cuanto a su realidad; éste pasa por diferentes momentos, desde su estado natural hasta su plenitud en un estado, dando paso a su eticidad[6]. Sólo en esa medida, se habla de una fenomenología que sucesivamente abordará Kierkegaard dándole paso a la subjetividad y a la relación del individuo con el “yo” mismo.

Para Hegel el hombre se va construyendo a medida que llega al pensar filosófico, debe partir del sentido común, de ideas tal vez superfluas pero que en la dinámica del pensamiento filosófico, pueden ir encontrando el camino lógico y coherente hacia el espíritu (la autoconciencia).

Luego de presentar a Hegel, se iniciará la exposición de los autores que han sido influenciados por la Fenomenología Trascendental y Hermenéutica[7].
Se encuentra Jean Paul Sartrè (1905-1980): filósofo, escritor, novelista, dramaturgo, activista político, biógrafo y crítico literario francés, exponente del existencialismo y del marxismo humanista. Su postura filosófica se ve influenciada por Husserl y Heidegger. Sartrè afirma que el ser humano se define a partir de los actos, de los hechos, de las acciones, de la experiencia, para crear, para hacerse a sí mismo; no sólo es suficiente, estar en el mundo, como lo presenta Heidegger con su frase “ser-arrojado” estar inmerso en el mundo, sino que es importante existir para construir nuestra esencia, lo propio y característico del ser humano que sólo puede construirse en base a las acciones que emprenda el ser humano, que de ante mano se sabe que está en el mundo, por contar para este proceso, con la voluntad y con la conciencia de sí y del mundo, aspectos que a su vez dan cuenta de  la libertad que Sartrè atribuye al ser humano de ser en sí y para sí, es decir hacer de su existencia el inicio de su esencia.

En otras palabras para Sartrè, el ser humano no está dado, no está definido, es decir la esencia no viene con el hombre adherida tal vez a su ADN, no está destinado a ser algo en específico, sino que este ser se construye en base a la experiencia con ese mundo donde está inmerso, donde es necesario interactuar con él por medio de la acción y es en este proceso que el ser humano va definiendo su esencia.

Por otra parte, Maurice Merleau-Ponty (1908-1961) filósofo, fenomenólogo francés, fuertemente influido por Edmund Husserl, considerado como existencialista. Inicialmente coincidió con el pensamiento de Heidegger aunque, después negó su acuerdo a dicha filosofía.
Merleau-Ponty propone que el fenómeno primero, debe ser descrito para luego encaminarlo a la comprensión del mismo, donde la experiencia es importante, dado que es ésta la que da cuenta del mundo vivido, es decir que el ser humano sólo puede dar cuenta del mundo si lo vive[8] y para ello es indispensable relacionarse con él, desarrollar prácticas y hábitos, diferente caso, si quedara en un vago pensamiento o en la creencia de lo que posiblemente sea el mundo sin involucrarse activamente en él. De igual manera Merleau-Ponty, rescata que la concepción que se puede tener del mundo es interiorizada por cada persona y que la concepción depende de la manera como viva el mundo y las interpretaciones que pueda tener de él. En consecuencia, para Merleau-Ponty el ser humano es concreto e histórico.

Paul Ricoeur (1913-2005), filósofo y antropólogo francés conocido por su intento de combinar la descripción fenomenológica con la interpretación hermenéutica.
Según Zapata (2009) Ricoeur “sigue las huellas del acceso al horizonte fenomenológico a través de la pregunta por el ser y relaciona el ser con la finitud y la temporalidad” (p. 756)[9]. Ricoeur a través del interés de entender al ser, se identifica con los planteamientos de la Fenomenología Hermenéutica, que desde Heidegger es denominado como llevar al pensamiento –como anteriormente se expuso-. Sin embargo, llega el momento  en que Ricoeur otorga importancia a la trascendentalidad de Husserl, pero no se queda contemplándola, sino, que da paso inmediatamente a la interpretación. De esta manera, en la medida en que se aleja de la trascendentalidad de Husserl y se encamina más a definir la fenomenología como una hermenéutica del ser ahí -propuesta por Heidegger- ya no lo hace bajo el impulso fenomenológico radical, sino bajo la fenomenología de lo voluntario y lo involuntario[10] como forma de acción que depende del sí mismo porque son los rasgos definitivos del querer.


Autores representativos en contra  de la fenomenología

La fenomenología ha tenido muchas críticas de parte de diferentes disciplinas de la filosofía tales como los empiristas, los positivistas críticos, los empiristas lógicos, los reduccionistas, los escépticos, etc. En la siguiente temática, se desarrollará las ideas de los principales exponentes desde diferentes bases epistémicas, que desarrollan una crítica a la fenomenología y por ende generan aporte al Psicologismo del cual ya se ha expuesto que tanto Husserl como Heidegger no aceptan.

En el origen de la nueva filosofía, lejos de los pensamientos enfermizos de la fenomenología, el empirismo considera la fenomenología como un error en cuanto a lo que es pero que es, en la medida en que quiere ser de la existencia; donde considera   Hans Reichenbach que: “antes del error -la fenomenología- sólo podemos pedir una explicación Psicológica; la verdad un análisis lógico. La historia de la filosofía fenomenológica es la historia de los errores de los hombre que plantearon preguntas que no pueden contestar”.[11]

Donde los problemas, no se resuelven por vagas especulaciones o por medio de pintorescas descripciones entre la relación del sujeto  y el mundo que lo sustenta, sino, por medio del trabajo técnico. El trabajo es realizado por las ciencias y a decir verdad, el desarrollo de los problemas debe buscarse en la historia de las ciencias individuales. Los sistemas filosóficos en el mejor de los casos, han reflejado por medio de si el conocimiento científico de la época, pero no han contribuido al desarrollo de la ciencia.

La fenomenología es un buen ejemplo de la especulación sin fundamento, que parece, atrasara el pensamiento buscando salidas que no existen. Porque, simplemente el mundo es, en cuanto que está y existe independientemente de los sujetos que se encuentran dentro de él. El desarrollo óptimo de las cosas se encuentra inmerso en el método científico; su desarrollo técnico aun cuando se halla dirigido hacia pequeños detalles -y rara vez por no decir nunca- la fenomenología se ve evidenciada en el desarrollo del mundo.

Por otra parte, desde el Materialismo o mejor dicho desde la dialéctica materialista, la historia muestra como el desarrollo técnico y  otro autores representativos como  Marx, son lo suficientemente complejos para poder dar respuesta a aspectos filosóficos que se ven en la práctica. “Los filósofos dicen cómo debería pensar el mundo, ahora hay que actuar”[12], pero esa práctica no es propia porque se está parado sobre los brazos del gigante, como quien mira desde un balcón como edifican su edificio, así mismo como hay grandes científicos, filósofos arquitectos, ingenieros médicos, que la grandeza de sus pensamientos no podría ser realizado por sus antecesores o el auxilio de sus contemporáneos.

Ahora bien, “sólo se le llama conocimiento, a lo que determina practica o actividad específica podemos denominar, en sentido amplio, teorización y  la filosofía de la ciencia consiste en un determinado tipio de saber relativo a dicha práctica”[13]. Lo anterior se presenta claramente diferente, a los planteamientos fenomenológicos, que se alejan de la práctica y que no se pueden verificar ante los ojos suspicaces de una sociedad numérica.
Para los racionalistas desde el paradigma científico y social, el primer sentido es el saber, relativo a la actividad; que consiste básicamente en realizar una actividad satisfactoria y en otros aspectos determinar explícitamente dicho saber -saber de primer orden  y de segundo orden- considere este ejemplo donde él quien pinta toda una obra de arte  es un saber de primer orden en donde hace una actividad y  un saber se segundo orden aquel que sabe el funcionamiento, sabe de diferentes tipos de artes en definitiva un crítico de arte; estas consideraciones fundamentan un saber que  es argumentar correctamente esta es la relación del de los teorías y el mundo a través del sujeto, muchas ramas de la filosofía –por ejemplo la fenomenología- pierden su tiempo contemplando una idea impensable en términos concretos.

En ocasiones se intenta caracterizar la naturaleza de la filosofía (blanca, negra, gris),  pero ¿es descriptible? Pues bien, muchos filósofos piensan que es posible mediante “método descriptivo y método pre-descriptivo”;   se discute cual de las dos funciones ha  de ejemplificar mejor y de manera más amplia, la disciplina, si la normativa o la descriptiva. Esta polémica se ve evidenciada,  desde diferentes disciplinas  como por ejemplo el método de la falsación, el verificacionismo simbólico, el metafalsacionismo, el falsacionismo ingenuo  y el mismo  paradigma epistémico trascendental. según los partidarios de la normativa, la tarea de la filosofía consiste en imponer normas que se suponen deben seguir el mundo, pero, partiendo de los principios de la normativa y la descriptiva[14], no estarían tan  apartadas, más bien, sería la cara de una misma mónera en la búsqueda de  contrastación de hipótesis  aunque “Si a un historiador su metodología le suministra una mala reconstrucción racional, puede, o bien distorsionar la historia de modo que coincida con su reconstrucción racional, o decidir que la historia de la ciencia es muy irracional.”[15] Aunque sólo se encuentra inmerso en su propio error, porque la especulación sin fundamento sólo es eso especulación.

Como en muchos otros campos, la investigación filosófica es de cierto ámbito de la realidad y de las entidades presentes en las mismas investigaciones, que en muchos casos son meta-teóricos, no fenomenológica. Lo que quiere decir es que  se trata  de formular filosóficamente parámetros y en esta medida, consiste en desarrollar cierta interpretación de dicho ámbito donde: “las entidades o constructos científicos constituyen un ámbito de la realidad especifico, un ámbito que en este caso es parte de la realidad cultural, y su sentido es fundamentalmente interpretativo”[16]. En esta medida, la filosofía se caracteriza por constituir modelos interpretativos de las entidades estudiadas en sí mismas, para su propia construcción. Estos modelos interpretativos no son por naturaleza propios;  ni tampoco, códigos de comportamientos, ni conceptos específicos. Generalmente es un nivel de abstracción y de generalización, cuyo interés es hacer imperceptible la estructura, pero teniendo en cuenta que son esenciales, no es conveniente traer a colación aspectos fenomenológicos, porque simplemente no tienen estructura ni implícita ni explicita y son en cierta medida, constructos oscuros que no son nada reveladores.  Su esencia parece perderse en si intangibilidad.

Hay que mencionar además el método verificacionista de Carnap, que parte de los principios del verificacionismo del significado. Donde plantea que la fenomenología se aparta de la realidad, que muestra un mundo inexistente muy similar al de platón[17]. Es necesario mencionar que el método de Carnap, consiste en dar sentido y significado a un enunciado sintético en el método verificacioncita y por tanto empírico hacia sí mismo, es decir, un enunciado es sintético y significativo  si y solo si, si desde un principio puede ser verificado por medio de la experiencia. En esta medida será respaldado por un método empírico para determinar su grado de verdad  y en el caso del método de la falsación de Popper,  que  busca la forma de ser falseado. Este método de felación sólo aplica en la medida, que no se pueda falsear y que por tanto es cierto; si de otra manera el enunciado carece de método (empírico) por lo tanto no tiene sentido y será una pseudo-proposición (carente se significado).

El principio de los enunciados debe ser sistemático, semántico y relacionarse con un argumento epistémico. En este orden de ideas, con este principio, estos filósofos ligaron de una forma indisoluble cuestiones epistémicas, como la justificación de los hechos, con cuestiones del lenguaje y la relación con lo que debe ser o no realidad, dejando por fuera la fenomenología sólo como fuente de reflexión  injustificable.

Se debe agregar que un primer interés de la filosofía es su interés elucidario, es decir, su determinado interés por la claridad de los conceptos que aborda y en esta misma medida, por los argumentos con los cuales los sustenta; por el interés por el control de lo intersubjetivo, la reconstrucción y la contrastabilidad y  transparencia,  o más bien, por la auto-transparencia que fundamenta su pensar y su decir. “Quien siente otro interés  se alejara de la exactitud, se verá inmerso en lo nebuloso y en las oscuras profundidades: la invocación de las fuerzas intuitivas ocultas y las especulaciones incontrolables de la fenomenología” (Feigl, 1981. pp. 408)[18]. De acuerdo con los planteamientos del circulo de Viena, la manera de interpretar el mundo es ahora, como una nueva ilustración, en la que sólo se deberían presentar cuestiones principales, en donde el conocimiento sólo pueda ser a través de la experiencia por que este (el método empírico) es una herramienta irremplazable para la construcción y reconstrucción y además de la explicación de conceptos, argumentos, teorías, ideas que permites identificar lo que no pertenece a un campo de explicación por medio de la práctica como sucedería en el caso de la fenomenología.

Simultáneamente,  se encuentra en contra de la fenomenología el realismo  y el racionalismo. Quien planteó que el razonamiento está fundado sobre dos grandes pilares: el de contradicción, (muy similar con el popperiano) en virtud de él se juzga lo que sería falso. Lo que dentro de su propio contenido se determina como contradictorio. Por otro lado, lo verdadero (que sería muy similar a los planteamientos de Carnap) es lo que sería opuesto al enunciado inmediatamente anterior. Su razón es la razón, porque en ella se crean las razones de hecho y las de razonamiento. Las verdades  de razonamiento,  son necesarias y las de hecho, son contingentes (no necesarias) y su opuesto es precisamente, lo que carezca de hecho y de razonamiento, para Leibniz seria la fenomenología. Pero, cabe preguntar ¿la fenomenología tiene en sí misma su propio razonamiento? Pues si bien,  es cierto la fenomenología contiene una lógica, pero si es  una lógica. Entonces ¿qué es lo contradictorio? Lo contradictorio, seria que sí tenga un razonamiento en sí pero no contiene el hecho que sería el argumento más fuerte para falsear sus postulados porque: “cuando una verdad es necesaria, se puede hallar su razón por medio del análisis, resolviéndola en ideas y verdades más simples, hasta que se halla a las primitivas así es como la filosofía reducen los teoremas de especulación y los cánones de práctica por medio del análisis a las definiciones ” [19]dejando de lado lo que carece de explicación, esta es una excelente forma de quitar los sesgos que genera la especulación que fomenta la fenomenología.

Supuestos Principales de la Fenomenología

El objetivo de Husserl y Heidegger ha sido tratar de entender lo que significa ser una persona en cuanto ente[20] y cómo el mundo puede ser inteligible para el ser humano desde diferentes supuestos fenomenológicos, donde cada uno ha planteado su punto de vista desde una base teórica, llegando a la conclusión de que es muy complejo tener un conocimiento claro y general del ser humano ya que cada conocimiento es generado por las personas y las circunstancias que habitan en su mundo, es decir desde sus experiencias, cultura y familia.

Los supuestos fenomenológicos que más reconocimiento tiene en la actualidad, son los planteados por Heidegger:

1.    “Cada persona tiene su propio mundo” (Castillo, 2000): Un mundo con el cuál se sienten  unidos y comprometidos, un mundo totalmente distinto al que vivimos (ambiente, naturaleza o universo). Es un mundo o universo compuesto por las relaciones interpersonales  y  de obligaciones  adquiridos en la cultura. Cada mundo esta relacionado con el lenguaje lo que hace posible otorgarle sentido  a lo que le rodea (a otras personas) y a si mismo. Hay quienes dicen que “cada persona es un mundo” y tienen razón, ya que el mundo de cada uno esta mediado por la sociedad, la cultura, la familia, el tiempo y la época histórica en la que se nació y  educó,  por ejemplo: no es lo mismo ser mujer  en América latina que en la india, ni haber sido del partido liberal hace 50 años que en la actualidad; ya que la crianza es totalmente diferente en cada lugar y en cada época.

“el ser que somos con relación a nuestro mundo” (Rubert y Candau, 1961)

“Cada persona es un ser, para el cual las cosas tienen significado: la manera de vivir se da en las actividades prácticas” (Castillo, 2000). Según Heidegger (citado por Castillo, 2000), hay dos formas de en las cuales las personas están mezcladas con el mundo:

Cuando la persona vive rutinariamente sin darse cuenta de su propia existencia, es solo uno que se sumerge en el mundo y que no se aleja de su naturalidad con el mundo, entendiendo esta como un apegarse a lo que es sin sustancia, a las partes de las cosas que se acaban con el tiempo, hablándolo banalmente se puede ver reflejado en el  trabajo, en lo que pasaría si no se tuviera y se deja de vivir para sí mismo, dando prioridad sólo a algo o alguien que se considera trascendental; dándole “La importancia decisiva de la acción en el desarrollo de la vida del hombre es un hecho primordial, obvio y cotidiano que repercute en la esencia del deber” (Rubert y Candau, 1961), y se cae vagamente en en la idea de que “Las personas son seres autointerpretativos” (Castillo, 2000): Toman una posición o un punto de vista acerca de su vida, de lo que la constituye (de lo que son), absorbiendo el significado de todo lo que les rodea gracias al lenguaje. Compuesto por el discernimiento y la visión próxima del mundo. Llevándolo a construir un futuro, constituido por el presente.

“El hombre no es sólo lo que es, sino lo que aspira ser” (Rubert y Candau, 1961), como se puede denotar en “la Persona como ser corporal” (Castillo, 2000): contrasta con la visión cartesiana que separa el cuerpo de la mente como si el uno fuera independiente del otro, ya que para la fenomenología la mente se constituye de las experiencias.

Sucesivamente, “la Persona como ser temporal” (Castillo, 2000): Ve al hombre como un ser que vas más allá del tiempo  en cuestión de horas, se basa en la existencia misma de este en un mundo, viéndolo como un ser histórico (que necesita de un pasado) donde, “La condición del ser humano. Un ente cuyo ser consiste, no en lo que ya es, sino en lo que aun no es, un ser que consiste en aun no ser” (Rubert y Candau, 1961)




La Concepción del Sujeto en la Fenomenología

Durante todo un recorrido quizá filosófico, se ha intentado dar respuesta a diferentes  cuestiones, que al llevarnos al campo de lo humano, se hace cada vez más dispendiosas y espinosas de responder. El interés por el sujeto desde un acercamiento interpretativo está aumentando actualmente[21], pero es preciso que indaguemos cuáles son los orígenes de esta tendencia a estudiar al ser humano desde lo interpretativo.
Todo este estudio que a groso modo puede llamarse ontológico sobre el individuo y la manera en que lo investigamos, referencia una metodología clásica denominada “fenomenología”. La fenomenología significa literalmente: estudio de los fenómenos en cuantos fenómenos. Pero más allá de la descripción etimológica de la palabra (phainomenom-logos), puede describirse como una ciencia.  Según Husserl (representante de la fenomenología): “es el establecimiento de los fenómenos como realidades objetivas que son captados desde la conciencia de una persona que conoce”[22].
Subsecuentemente, Heidegger discípulo de Husserl, planteará otro rumbo para la fenomenología, sin apartar, claro está, la posición radical de su maestro referente a la necesidad de partir del fenómeno como tal. Esto que se llamó giro hermenéutico, representa un cambio en dos de las vertientes principales en la fenomenología. La sucesión de una “fenomenología trascendental” a una “fenomenología hermenéutica”[23].
En consecuencia y en ánimo de comprender lo suficiente al sujeto, se han destacado otros autores que apoyan o se desligan de la fenomenología planteada por Husserl y reformulada en un giro por Heidegger. Autores como: Merleau-Ponty, Paul Ricoeur, Jean Paul Sartrè, Hans Reichenbach, entre otros.  Lo que conlleva a que la fenomenología traducida actualmente como una metodología, tenga ciertas limitaciones y posibilidades dentro de su concepto del individuo. 


Concepto de individuo, limitaciones y posibilidades:

El primer concepto que sobresale a la luz dentro de la teoría fenomenológica y al interior de su formulación más fecunda, es el de un sujeto que otorga sentido al mundo.  La primera descripción según Husserl, es de un sujeto que no espera pasivamente que le afecten las cosas del  mundo que ya está dado y en el cual está inmerso, sino que a través de una conciencia intencional, capta los objetos tal como le son dados pero sin otorgarles un grado de significación.  De la misma forma que para Heidegger, en la búsqueda del sentido del ser y de la forma como el ser-ahí le da sentido a otros entes para describirlos como seres, describe a un ser de sentido. Merleau-Ponty, apoya esta afirmación al plantear  que el mundo es interiorizado por el individuo mediante la vivencia y que de esta manera, según la vivencia, se da  la interpretación del mundo por parte del sujeto.  Ricoeur, define a un ser de sentido pero, este es un ser significado como una exegesis, es decir que se interpreta como un texto y que lee su realidad de la misma forma en que puede ser leído.
Hasta el momento la concepción del ser le proporciona a la fenomenología una posibilidad de ver al individuo como un sujeto al que se puede leer y que él mismo ha leído su realidad. En el logro de leer al sujeto, un sujeto que nos comenta su propia experiencia según como él la significó, encuentra la fenomenología la interpretación propia del sujeto y desde el sujeto, porque es él mismo quien lo describe y es obligación de la opción metódica, interpretar aquello que dice. Así como plantea Heidegger, el sentido del ser está fenomenológicamente encubierto, y quiere decir, que está listo para ser interpretado en su momento como ser reflexivo de su propia vivencia.   
Por otra parte, esta fenomenología hermenéutica del sujeto, también posee una limitación, que puede interpretarse tal vez, a simple vista. Desde la etnografía (una metodología muy cercana), el estudio fenomenológico-interpretativo del sujeto, resulta ser dispendioso por su carácter de minuciosidad[24]. De esta manera el problema de analizar tan detalladamente los fenómenos descritos por el individuo, es que sólo se pueden abarcar cuando mucho seis sujetos en una investigación, aclarando, que sea una investigación extensa.  Por otro lado y desde el campo de las ciencias, Reichenbach afirma que la fenomenología, en su intento por comprender el sentido que el individuo le otorga al mundo, es sólo un arte de especulación. Debido a que no se puede plantear un estudio sobre la relación del ser humano con el mundo que lo sustenta –a no ser que se dé bajo el análisis de un método científico-.
Paulatinamente,  encontramos que nuestro sujeto de sentido, agrega a su percepción del mundo[25], un fundamento histórico[26]. Es decir, que desde la fenomenología, el fenómeno actual, tal cual como se produce tiene una carga histórica, que hace que él mismo surja a través de la vivencia del individuo. Por ejemplo el miedo. El individuo siente que tiene miedo pero no sabe qué es el miedo como tal que está sintiendo y la razón por la cual lo siente, entonces recuerda sus vivencias en su mundo y determina que el miedo surge a partir de un  fenómeno en especial que ya ha sido –esto según Husserl y Heidegger[27], donde el ser trasciende su vivencia-.

Primero Husserl planteó, que la fenomenología debía indagar por aquel fenómeno, el hecho que antecede a la vivencia misma, es decir, que el fenómeno no se permea por otros a través de la historia del sujeto. Aunque la idea de Husserl se contradice un poco, porque la temporalidad resulta ser atemporal[28].  Aunque Husserl delimita erróneamente el campo de lo histórico- temporal, es Heidegger quien retoma la historia como un aspecto fundamental del ser-ahí. Dicho de otra forma, el tiempo en Heidegger es cuestión de lo que el sujeto hace en el acto preciso de hacerlo, es decir en la facticidad del fenómeno. Lo que hace el sujeto representa una práctica que puede ser modificada por su acción –lo que importa en la temporalidad, es la acción del sujeto sobre el mundo-.

Lo mismo va a afirmar Merleau-Ponty, puesto que, para que el individuo dé cuenta del mundo, es necesario que lo viva dentro de una práctica que puede acaecer en la cotidianidad, pero de lo cual el sujeto sólo hace reflexión cuando su cotidianidad cambia y se ve afectada por un problema, por un fenómeno sobre el cual hay que reflexionar.  Podemos utilizar aquí el ejemplo del martillo tan formulado por Heidegger:[29]

Si tenemos un martillo y lo utilizamos para clavar un clavo sobre una tabla, usamos el martillo para realizar la acción de clavar el clavo en la tabla (nuestra experiencia fenoménica no está en el martillo ni en el clavo sino, en la actividad del martilleo), pero si el martillo es demasiado pesado o le falla algo, nuestra experiencia se ve afectada y por tanto se nos obliga a pensar sobre el fenómeno (tenemos que reconocer algo de él). pero se entra en la modalidad temporal del estar-ahí cuando el problema no se puede solucionar y debemos dejar a un lado la situación y retomar de cierta forma lo abstracto para resolverlo, es decir, nos hacemos independientes de la situación actual en la medida en que recordamos y reflexionamos en algo que nos pueda ayudar.

Desde la perspectiva que se ha venido planteando, de unas posibilidades y unas limitaciones, la posibilidad que ofrece un análisis histórico del individuo a la fenomenología, es importante en el sentido que describe la experiencia del sujeto como, la interpretación de los significados ocultos que se da en una lectura cuidadosa de la vivencia como tal del individuo –como plantea Ricoeur[30]-

Adicionalmente, esta premisa permite aseverar que el sujeto se determina y se constituye en un sentido momentáneo, analizado fenoménicamente, pero  detrás de la presencia y muestra del fenómeno, la forma en que el individuo reflexiona sobre él mismo, es temporal e influenciada por otras vivencias.

Pero desde otro punto de vista, al interpretarse las acciones desde lo que dice la persona que ha vivido, no se puede generalizar nada en absoluto, como tampoco se puede afirmar,  que el relato de la persona sea verdadero[31]. La limitación en este punto, es que el individuo es el único poseedor de su experiencia y la comunica en un proceso dialectico entre el investigador y el investigado, pero se deja un cierto espacio de incógnita sobre si es cierto lo comentado, o es solo una forma de llamar la atención, es decir si el relato es verdadero o falso. Lo que argumenta Carnap, referente a al verificacionismo del significado, donde la fenomenología carece de sentido, al plantear una realidad que no se puede verificar en lo empírico.

Por último, la tercera concepción  del individuo es la de un ser fenomenológicamente constituido en la interacción con otros entes. En este punto hay que tener cuidado en diferenciar el interaccionismo simbólico y el constructivismo de la fenomenología. Puesto que el sujeto no se constituye a través del establecimiento de ciertos significados practicados en contextos culturales. Por ende,  esa línea delgada se respalda en el fundamento filosófico de la fenomenología, puesto que los autores no definen a un ser que se inserta en la cultura para ser capaz de reflexionar sobre sí mismo. Primero, el individuo según Heidegger, se concibe así mismo como ser y a los demás como entes, pero es su misma relación de temporalidad consigo mismo en la que reflexiona sobre la existencia de los otros. Segundo, Ricoeur[32] plantea a un sujeto discursivo –de sentido- que lee a la realidad tal como es, en el hecho de describirla y de describir su acción en ella.

Ambos autores describen un sujeto que se constituye a través de la interacción con otros entes (abarcando aquí los objetos y otras personas), mediante una acción practica –recordemos el ejemplo del martillo- , puesto que en esa acción practica se trabaja con los otros y sólo se reflexiona  la interacción cuando algo falla en esta o un fenómeno exterior irrumpe en ella.  Por ejemplo: la relación entre un padre y su hijo. El padre llega todos los días a casa y merienda con su hijo y su esposa, hasta que un día el padre llega y su hijo se enferma cambiando la cotidianidad  de la interacción. Ahora el padre, debe buscar a su hijo en la clínica. Para poder sobrepasar este momento –la situación-  el padre piensa sobre la salud de su hijo y le recuerda cuando era sano, motivando eso su momento actual. La idea central de esto, es que hay una constitución del individuo en cuanto dejó la práctica cotidiana ante la falla de la interacción con otro ente y se pensó como un Ser-ahí.[33]
En tema de posibilidades, la cuestión constitutiva del sujeto desde la fenomenología formula una herramienta de análisis en profundidad y desde lo que el individuo describe como su acción.  Por ende él retoma todo lo que ha sido y lo que es, para describir de una  forma indirecta lo que lo ha constituido –claro ejemplo de este aporte son las historias de vida- para poder completar su análisis de la situación actual, la cual es la que está comentando al investigador, como su objeto de interés.  

En caso contrario, la limitación del ser como un ser constituido, es que debe darse de forma hablada o escrita y es el propio sujeto quien lo describe. Esto tiene un pequeño problema.  Desde el establecimiento de leyes que plantea el empirismo[34], no hay un punto exacto en la historia del sujeto que deba ser develado, es más cuál es el punto que debe ser interpretado. Según esto caemos en un fenómeno sobre-interpretativo, en el que el sujeto describe su historia, narrando lo que para él es significativo en el fenómeno en cuestión, pero el problema es que no hay una pauta para leer el fenómeno, y la interpretación puede concluir en un resultado lábil. Dicho de otra forma, el investigador interpreta lo que el individuo describe de su interpretación que lo ha constituido, dejando de lado una explicación certera del fenómeno y retornando de nuevo en una investigación meramente especulativa.

Escrito por:
Javier Fernando Acosta
Damariz Briggith Arias
Nancy Hurtado
Brenda Sarria

  


BIBLIOGRAFÍA

·         Castillo, Edelmira. (2000).La fenomenología interpretativa como alternativa apropiada para estudiar los fenómenos humanos. Investigación y Educación en Enfermería, vol. XVIII, núm. 1, marzo, pp. 27-3. Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia.
·         De la Cruz. (2000). El Giro Hermenéutico de la Fenomenología: De Husserl a Heidegger. A parte Rei: Revista de Filosofía.
·         Edmund Husserl. (1994). La idea de la  fenomenología.  Susaeta ediciones. Bogotá Colombia. 
·         Hegel. G. lecciones de filosofía, Editorial Herder  página 412.
·         Heidegger, M. ser y tiempo. Traducción al español de Jorge Edmundo Rivera de El Ser y el Tiempo, editorial Trotta, Madrid, 2003.
·         Martin Packer. (2010). La investigación hermenéutica. Traducción de Laura Sampson, revisión técnica, M. Cristina Tenorio. Universidad del Valle.
·         Moreira, Virginia. (2009). El Método Fenomenológico Crítico de Investigación con Base en el Pensamiento de Merleau-Ponty. Terapia Psicológica. Universidad de Fortaleza , Brasil.  Vol. 27, Nº 2, 247-257.
·         Rubert y Candau / 1961 / Fenomenología de la Accion del Hombre / Editoral Sisneros / Madrid.
·         Sandoval, C. (1996). Investigación cualitativa.  Hemeroteca nacional del ICFES. Bogotá, Colombia.
·         Zapata, Guillermo.2009). Ética, fenomenología y hermenéutica en P. Ricoeur. Acta fenomenológica latinoamericana. Volumen III (Actas del IV Coloquio Latinoamericano de Fenomenología). Círculo Latinoamericano de Fenomenología. Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú; Morelia (México), Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. pp. 753-768.




[1] No se plantea en términos de metodología ni método, porque para los autores el interés es alejarse de una ideología arraigada a lo numérico, en el sentido del cuánto. Por ello, tanto Husserl como Heidegger definen lo fenomenológico como una nueva forma de captar el mundo, muy similar a los planteamientos de Platón, donde hay un mundo que está pero que no es visible ante los ojos de todos porque están cegados con la experiencia y con las creencias que se cree tener.
[2] [2] Martin Packer. (2010). La investigación hermenéutica Traducción de Laura Sampson, revisión técnica, M. Cristina Tenorio. Universidad del Valle.
[3] De la Cruz. (2000). El Giro Hermenéutico de la Fenomenología: De Husserl a Heidegger. A parte Rei: Revista de Filosofía.
[4] esta palabra se traduce literalmente como “idea” según Parménides de Elea.
[5] Castillo, Edelmira. (2000).La fenomenología interpretativa como alternativa apropiada para estudiar los fenómenos humanos. Investigación y Educación en Enfermería, vol. XVIII, núm. 1, marzo, pp. 27-3. Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia
[6] Hegel, lecciones de filosofía , Editorial Herder  página 412
[7] Criterio de los autores del presente escrito.
[8] Moreira, Virginia. (2009). El Método Fenomenológico Crítico de Investigación con Base en el Pensamiento de Merleau-Ponty. Terapia Psicológica. Universidad de Fortaleza, Brasil.  Vol. 27, Nº 2, 247-257.
[9] Zapata, Guillermo.2009). Ética, fenomenología y hermenéutica en P. Ricoeur. Acta fenomenológica latinoamericana. Volumen III (Actas del IV Coloquio Latinoamericano de Fenomenología). Círculo Latinoamericano de Fenomenología. Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú; Morelia (México), Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. pp. 753-768.
[10] Aporte que suma Ricouer a la Fenomenología.
[11]Hans Reichenbach, la filosofía Científica, fondo de cultura   económica, México 196, pagina 127-133.
[12]Marx, De la carta circular a A. Bebel, W. Liebknecht, W. Bracke y otros. 1879.
[13]J.A. Diez y Moulines, fundamentos de la filosofía, Ariel , Barcelona 199, pagina 15-27... Diez hace una crítica a los  planteamientos fenomenológicos desde el racionalismo científico y Molinetes desde el racionalismo social  para un mejor entendimiento consultar fundamentos de filosofía o el racionalismo como fundamento social.
[14]Consultar filosofía de la norma y la decisión para un mayor entendimiento de los términos normativo y descriptivo.
[15] Lakatos, La historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales 1973.
[16] Thomas Samuel Kuhn, La estructura de las revoluciones científicas (1962).
[17] Para un mayor entendimiento del mundo de las ideas de platón consultar: Platón .Diálogos. Obra completa en 9 volúmenes. Madrid: Editorial Gredos. (2003).

[18] Herdert  Feigl, H 1 Correspondencia filosófica. 1 vol. 1663-1685. 969ª. Ethics, religion and Scientific Humanism: H. feigl 1981, patina 408. que planteaban un tipo de enciclopedia donde quedara condensado tanto el lenguaje científico.

[19] Godofredo. G. Leibniz,  Correspondencia filosófica. editorial Argos ultima edición México 1997 página 205.
[20]  Delimitando el sentido de persona como termino político.
[21]Martin Packer. (2010). La investigación hermenéutica. Traducción de Laura Sampson, revisión técnica, M. Cristina Tenorio. Universidad del Valle.
[22]Edmund Husserl. (1994). La idea de la  fenomenología.  Susaeta ediciones. Bogotá Colombia. 
[23] Vale hacer la aclaración  de una fenomenología planteada por Husserl como una eidética de la conciencia que trasciende al fenómeno mismo. Pero en Heidegger, el fenómeno es un ente que debe ser develado, descubierto en su sentido como fenómeno.  Adicionalmente, para ambos autores no existe una concepción del ser como un sujeto. Así que el planteamiento del sujeto desde los autores es una postura propia.
[24] Sandoval, C. (1996). Investigación cualitativa.  Hemeroteca nacional del ICFES. Bogotá, Colombia.
[25] Si es que es una buena forma de llamarle. se quiere decir, que tras no utilizar tantas veces el concepto de significación, el individuo puede hacer un proceso perceptivo sobre el mundo, dicho claro está, a groso modo.
[26]  El sentido de lo histórico comprendido en la cuestión de tiempo en Heidegger, sólo se puede concebir en el pasado. Es decir, que el futuro está determinado por el pasado y el presente ya no es, porque en cuanto es, ya no es,  es pasado.
[27]Edmund Husserl. (1994). La idea de la  fenomenología.  Susaeta ediciones. Bogotá Colombia.
[28]Se menciona aquí la atemporalidad como una crítica a pensar que el ser mantiene estática la vivencia del fenómeno bajo una capacidad reflexiva, que le evita confundir el fenómeno actual con la incidencia de otros fenómenos. Heidegger, ser y tiempo. traducción al español de Jorge Edmundo Rivera de El Ser y el Tiempo, editorial Trotta, Madrid, 2003.
[29]Martin Packer. (2010). La investigación hermenéutica. Traducción de Laura Sampson, revisión técnica, M. Cristina Tenorio. Universidad del Valle.  Pág. 5-7. Sobre el ejemplo del martillo que describe las instancias del “estar a la mano”, “no estar a la mano” y “el estar ahí”. Donde según el autor del texto se plantean los momentos de ya reflexión.
[30]Sandoval, C. (1996). Investigación cualitativa.  Hemeroteca nacional del ICFES. Bogotá, Colombia.
[31]Packer y Sandoval.  Que afirman que en la investigación cuantitativa la muestra de sujetos validan la información en tanto que se repite lo que se dice.
[32] Ricoeur citado por Sandoval en: Investigación cualitativa. capitulo 2.
[33] Término acuñado por Heidegger para describir al sujeto que se plantea en el presente escrito, con el objetivo de ir más allá de las palabras usadas para describir al mismo.
[34] Palabras tomadas de Martin Packer. (2010). La investigación hermenéutica. Traducción de Laura Sampson, revisión técnica, M. Cristina Tenorio. Universidad del Valle.  Pág. 16-18. 

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