miércoles, 19 de diciembre de 2012


ANÁLISIS CLÍNICO DE UN CASO DE HISTERIA
 (CASO BELLE  DE JOUR)

A manera de introducción, lo que aquí se presenta es un análisis sobre una histeria distinta a las típicas histerias de conversión[1]. Puesto que,  el caso “Belle de Jour” muestra a una mujer sin síntomas somáticos, pero en el desarrollo del texto, se podrá percibir el sustento de una declaración que guie al lector a creer que “Bell de Jour” es un caso de histeria. En consecuencia, el presente texto presentará una descripción del sujeto (Belle de Jour), una interpretación de los elementos encontrados en su descripción y de la relación que hay en los mismos. Concluyendo, de esta forma en la idea de que “Belle de Jour” ejemplifica un caso de histeria.

I
Encuadre del Caso

Belle de Jour es una mujer bella, de 23 años, casada y completa su primer aniversario de matrimonio. Su esposo es médico, un hombre joven y atractivo, de buena posición económica, perteneciente a la clase burguesa de la época, comprensivo y condescendiente, tanto, que evoca la imagen de un hombre perfecto. Por otra parte, Belle de Jour asiste a una casa de citas en las tardes, al mismo tiempo que continua con su matrimonio. En la casa de citas debe sostener encuentros sexuales con diferentes hombres, en contraste a la abstinencia sexual a la que somete a su esposo. Además, es necesario resaltar que antes de asistir a la casa de citas, Belle de Jour no había estado sexualmente con un hombre.

De esta forma, surgen cuestiones tales como: ¿Qué lleva a una mujer casada con un hombre que puede ser el prototipo de hombre ideal, a buscar relaciones sexuales con hombres diferentes a su esposo en una casa de citas? ¿No estaría acaso conforme y satisfecha con su esposo? ¿Por qué rechazar sexualmente al hombre con el que comparte una vida y por el contrario decidir aceptar la vida de una prostituta?

Belle de Jour presenta un conjunto de fantasías, un sueño y dos recuerdos de su infancia.  Por ello, es necesario centrarse en estos aspectos del caso. Debido a que, estos resultan relevantes para el análisis del caso según la postura que aquí se aborda. Es decir, que con estos elementos descritos se planea dar respuesta a las preguntas planteadas anteriormente.

En la primera fantasía, ocurre que Belle de Jour viaja con su esposo en un coche en medio del bosque, él le expresa su afecto, frente al cual ella se muestra indiferente. Luego de esto, el esposo de Belle de Jour la hace bajar del coche y pide a los cocheros que la bajen, éstos la bajan y la arrastran hacia el interior del bosque, el esposo le desnuda la espalda, y los cocheros le propinan fuertes azotes con los rejos del coche. Belle de Jour le grita a su esposo: “no sueltes a los gatos”, “te quiero”, “no es culpa mia”, “también es culpa tuya”. Después, el esposo le dice a los cocheros: “es toda suya” y uno de los cocheros comienza a besar el cuello de Belle de Jour provocando en ella un gesto satisfacción.

Mas adelante, Belle de Jour recuerda un suceso de su infancia en el cual, un hombre  la sienta en una de sus piernas, la toca y besa su mejilla. En este recuerdo, existe una cadena que une el recuerdo de la infancia con un hecho actual (el regalo de un ramo de flores), tal factor de conexión no es más que la referencia al hombre que le regaló las flores. El señor H, amigo del esposo de Belle de Jour, la mira y la seduce en uno de los encuentros entre él y su esposo. Posteriormente, es éste quien regala las flores a Belle de Jour. Segundos después es presa de dicha reminiscencia. Aunque por otra parte podría afirmarse que el recuerdo es traído a la conciencia por el hecho de que quien la tocó pudo haber sido el jardinero de la casa de su infancia.[2]

En relación a los sueños, la escena onírica de Belle Jour presenta al señor H preguntando al esposo sobre cómo está la sopa, a lo que el esposo responde que aun esta fría y que no logra calentarla. Luego de probar la sopa el esposo pregunta a Sr. H si los toros tienen nombres como los gatos, a lo que el Sr. H responde afirmativamente y que los nombres de todos es arrepentimiento, menos el último que es expiación. Momentos después, el Sr. H pregunta al esposo por la hora, luego por Belle de Jour y éste responde que son entre las 2 y las 5 y que su esposa está justo al lado. A continuación el Sr. H lanza heces de res a Belle de Jour y le grita “puerca asquerosa, sucia, acabada, felatómana, ramera”, mientras esta acción se lleva a cabo,  Belle de Jour le dice a su esposo que lo ama.

Además de estos elementos manifiestos en el sueño, se encuentra el sonido de las campanas, el vestido de color blanco de Belle de Jour y las voces que no salen de la boca del esposo ni del Sr. H, además, de la expresión de luto que hace éste último. Ahora bien, lo latente y que por ende se debe interpretar en este sueño, es la relación que hay entre los mismos elementos del sueño y otros de la realidad de Belle de Jour[3]: los toros hacen referencia a la virilidad y potencialidad sexual que el esposo no tiene para con ella. Esta idea de lo sexual, surge por la relación que en el sueño se establece entre los toros y los gatos[4]. Esta relación entre los toros y los gatos es un punto que también genera interés. Puesto que, el nombre que se le da a los toros (que al parecer no es dicho realmente por el Sr. H) es Arrepentimiento y Expiación; que son los estados emotivos en los que se encuentra Belle de Jour. Debido a que, ya ha manchado el honor de su esposo al acostarse con otro hombre en la casa de citas. Es decir que Belle de Jour se enfrenta a fases de arrepentimiento y por tal razón desea ser expiada de “su pecado”.

Además,  en el sueño, Belle de Jour aparece con un vestido blanco que es ensuciado por las heces[5] de res que le lanza el Sr. H. El vestido blanco representa la pureza en una mujer y las heces son la mancha sobre tal pureza, sobre una pureza que compromete el honor de su esposo; por ello, el luto al que el Sr. H dedica su expresión. Debido a que, según nuestra interpretación, la sopa está fría y no podrá ser calentada de nuevo, es decir, que la relación sexual es frígida y no se puede calentar. Idea que se sustenta en la primera fantasía, donde Belle de Jour se muestra indiferente a los afectos de su esposo, esperando ser castigada por algo. Como por ejemplo en el sueño las voces que salen del esposo y el Sr. H son impuestas por Belle de Jour representando su sentimiento de culpabilidad, buscando ser castigada. ¿Pero, qué es ese algo que debe ser castigado, será su frigidez la causa del castigo o será el deseo de estar con un hombre?

En la fantasía del Duque, Belle de Jour se encuentra en un café de la ciudad, donde éste le pide que brinde sus servicios como prostituta para escenificar a su hija muerta y ella accede. En este momento, el Duque le pregunta que si va ese sitio todos los días y ella responde que “en su mente si”. Luego, en casa del Duque, Belle de Jour es desvestida y cubierta por un velo negro, se le pide que se acueste en un ataúd con un ramo de lirios en las manos, mientras el padre -de forma casi necrófila-, se excita en su lecho, momento interrumpido por el mayordomo que anuncia la entrada de los gatos, empero de que el padre “mande al diablo” a los gatos. Ahora bien, ese suceso fantasioso[6],  deja ver que Belle de Jour sigue recriminándose la culpa de ya no ser una niña inocente y aflorada, a la cual su padre recuerda con nostalgia y deseo -deseo que Belle de Jour reprime de sí en la imagen fantasiosa del otro- y que protege ante los gatos como su “gatita”, que era “bella de noche”.

Nuevamente, Belle de Jour tiene un recuerdo de su infancia. Esta vez, recuerda el haber rechazado la hostia de la sagrada eucaristía. Imagen en la que una niña –convertida en una mujer aferrada a lo religioso– rechaza lo que simbólicamente es el cuerpo de Cristo, es decir el cuerpo del padre todo bondadoso. Donde el recuerdo puede resultar encubridor de un acto inconsciente de sentirse culpable (la culpa de no comulgar es análoga a la culpa de no corresponder a sus deberes conyugales).

II
Análisis de los elementos del caso

En consecuencia a lo descrito, es importante comenzar a concatenar algunos de los elementos del caso. Belle de Jour, rechaza a su esposo porque es él una figura tan ideal, que su imagen despierta en ella cierto mecanismo de represión frente al deseo de satisfacción sexual con el esposo. De esta forma, él es un hombre portador del falo, pero es tan perfecto que sólo puede representar un símbolo de protección, a diferencia del hombre de su recuerdo[7] y los de sus fantasías (como por ejemplo, el cochero, el Sr. H que tiene relaciones con ella bajo una mesa[8]).  En consecuencia, surge una idea que es reprimida, la idea de sexuar físicamente con su esposo. Pues ha desarrollado la idea, de no acostarse con él pensando que es su protector que no puede desgarrarla por dentro como lo haría otro hombre[9]. Ahora bien, ¿Por qué no ser tocada por un hombre que le ofrece plena protección y que saciaría su deseo de obtener el falo?

Se plantea la cuestión de tener el falo, debido a que, en la histeria el sujeto se congela en la etapa fálica y su mundo se convierte en seres con falo y seres sin falo, pero el histérico no sabe a cuál de los dos grupos pertenece (Nasio, 1991). Por tanto, Belle de Jour, puede parecer querer obtener el falo, pues no distingue en su ser si es portador o no del falo.

Se cree, que ésta es sólo una idea que oculta un deseo más profundo: el deseo inconsciente de estar con el padre y cometer incesto (Nasio, 1991). Ya que, el hombre con el que está casada es visto como su protector y que puede ser su hombre paternal. Idea, que se sustenta en la fantasía del Duque, donde es el padre quien la llora e impide el ingreso de los gatos (hombres sexuados) en su mundo. Aspecto que coincide con la petición a su esposo de no soltar a los gatos en la primera fantasía, donde el esposo representaría la figura paternal.

Pero el problema aquí no es el incesto, sino que la consumación de dicho deseo le proporcionaría la castración, por ello preferiría un dolor más soportable que éste (Nasio, 1991). Tal dolor no seria otro que ser un cuerpo público. Un cuerpo público sometido al abuso de muchos, y en la idea de Belle de Jour,  al ser consumada por muchos -excepto por el padre- encuentra un dolor al que no puede escapar pero que es mas factible de llevar, puesto que, el no cumplimiento de esta acción (estar con muchos), le propicia un castigo y al ser castigada, calma la angustia de ser castrada, pues recibe el castigo por desear al padre, pero de una forma menos peligrosa que consumar su deseo y ser castrada y asumir un rol sexual.

En síntesis, Belle de Jour intenta desplazar su deseo inconsciente (el deseo sexual hacia el padre) buscando ser castigada, tal castigo se escenifica observando como Madame A. y los hombres con los que está en la casa de citas, le ofrecen el castigo que su esposo no le da. Así, se obtiene que Belle de Jour lleva una doble vida, y esta doble vida se convierte en su síntoma. Pues como dice Freud (1908): “es notorio el caso que reviste importancia practica, de histéricos que no expresan sus fantasías en síntomas sino en una realización consciente y así fingen y ponen en escena atentados, maltratos y agresiones sexuales”.(Pág. 144).  Esa doble vida (síntoma), permite a Belle de Jour aproximarse a la realización de su deseo. Convirtiendo su otra vida[10] en una suerte de desplazamiento y cumplimiento de fantasías y como tal de su deseo. Si se entienden las fantasías de Belle de Jour como la realización de deseo (Freud, 1908),  es fácil denotar que su síntoma de conversión es la realización de estas fantasías en su nueva realidad: la casa de citas. Realidad que es atacada por el Sr. H cuando asiste a la casa de citas.

Se puede decir, que esta visita arruina en Belle de Jour el alcance de algo buscado por ella: ocultar su deseo de estar con un hombre no perfecto y que la castigue por estar ahí. La fantasía de Belle de Jour sobre el duelo entre su esposo y el Sr. H, no es más que la escenificación de un combate entre estas dos realidades, puesto que su esposo representa una realidad dominante en ella y el Sr. H representa esa otra realidad psíquica puesta en acción, porque él “fue quien le habló de ese lugar”. La representación del lazo que ata a Belle de Jour, no es más que la angustia de perder esa nueva realidad; proclamando en su fantasía la defensa de su protector, que al parecer no puede salvarla de daño alguno (en una parte de la fantasía Belle de Jour es herida por una de las balas)[11].

A causa de la visita del Sr. H, ella debe dejar la casa de citas, pero un hombre de aquel mundo interfiere con su readaptación a la realidad de la esposa insatisfecha. Aquel hombre, atenta contra la vida de su esposo y lo hiere fuertemente. Lo curioso, es que para Belle de Jour, aquel suceso representa algo placentero: puesto que, ahora está casada con un hombre que no es perfecto, su esposo necesita de sus cuidados por siempre. Lo incomprensible del desenlace es una fantasía, que ocurre momentos después de recibir la visita del Sr. H (que va a contar la verdad sobre Belle de Jour al esposo); el esposo luego de estar en una silla de ruedas, se levanta y se dirige hacia Belle de Jour, pronunciándose  sonidos de  cascabeles y  maullidos de gatos.  

Es difícil concebir la idea, de que ello haya sido real. Porque, ahora que Belle de Jour no podía realizar sus fantasías en la casa de citas, no tenía cómo compensar el hecho de que ahora su esposo tuviera según ella, de nuevo el poder (saber que ella no es una mujer aflorada). Pero ese poder sólo se escenifica en la culpabilidad de Belle de Jour (expresada en su mirada que ahora es cabizbaja). Esta culpabilidad se asocia con la idea reprimida con anterioridad (el deseo de ser castigada) y genera un nuevo trauma que se reprime para evitar el dolor de sentirse recriminada por manchar el honor de su esposo (ahora él lo sabe), tal evitación sucede en la acción de poner a su esposo en pie y verlo nuevamente como el hombre perfecto que era, complementando la fantasía con los cascabeles  y el maullido de los gatos.  Aquí los cascabeles son la representación de la unión con su esposo para que éste pueda protegerla de nuevo ante el tortuoso deseo inconsciente hacia el padre (gatos). 

En conclusión, el hecho de que Belle de Jour sea una neurótica significa que como defensa a la represión desarrolla una histeria. El desarrollo de tal histeria se da en los síntomas de una doble vida, en la que puede cumplir los mandatos de la realidad y sus deseos de forma atenuada sin llegar a tal punto exacto de satisfacción. El origen causal de esta histeria, es la idea reprimida de ser castrada por un hombre que le ofrezca lo necesario para representar su figura paternal y cometer el incesto. El fantasma que aquí se recrea es el siguiente: tiene un esposo perfecto que es casi como un padre, si tiene coito con él será castrada, pero desea estar con él porque quiere un falo para sí. De este modo, en la obtención del falo no seria un ser sin sexo, pero como tal realidad la abruma, decide huir de ella y busca ser castigada por su huida. En la obtención del castigo (que se convierte en una compulsión histérica), atenúa la angustia de ser castrada que oculta, el deseo de estar con el padre. Por ello, Belle de Jour es una histérica en cuanto que se hace flor del día para sobrellevar la tensión de la angustia de una forma más tolerable, en el dolor de ser abusada y castigada por otros hombres distintos a su “perfecto” esposo. 

por:

Javier Fernando Acosta
Dámariz Briggith Arias
  
BIBLIOGRAFÍA

·         Nasio, J. (1991). El dolor de la histeria. Editorial Paidos. Barcelona. Traducción Irene Agoff.
·         Freud, S. (1899). Sobre los recuerdos encubridores. Biblioteca nueva. Madrid, España. Traducción López-Ballesteros y de Torres.
·         Freud, S. (1908). Las fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad. Biblioteca nueva. Madrid, España. Traducción López-Ballesteros y de Torres.
·         Freud, S. (1924). La pérdida de la realidad en la neurosis y la psicosis. Biblioteca nueva. Madrid, España. Traducción López-Ballesteros y de Torres.



[1] Se menciona el término “típicas” haciendo referencia a las histéricas tratadas por Freud que presentaban síntomas somáticos, es decir, que convertían el dolor psíquico en dolor corporal; en contraste, con las histéricas que, no somatizaban dolor alguno, pero si representaban una modalidad relacional de la histeria: la paradoja sexual y el dolor de la insatisfacción (Nasio, 1991).
[2] En este caso, se piensa que el hombre que aparece en el recuerdo de Belle de Jour es un jardinero, por la asociación que establece ésta entre el recuerdo y el hecho actual: un hombre le regala flores e intenta seducirla, mientras que aquel hombre del recuerdo, era alguien que trabajaba con flores y le proporcionó una experiencia de excitación sexual.
[3] Es necesario tener en cuenta, que Belle de Jour momentos antes de tener este sueño ha tenido relaciones con su primer cliente y por tanto primer hombre en su vida sexual.
[4] Se ha llegado a la conclusión, de que la enunciación de los gatos en las fantasías y sueño de Belle de Jour aduce al símbolo de un contenido sexual en ella. Así como la gata seduce a los gatos para copular, sin permitir que tal acto se culmine con facilidad, (debido a que, la gata sufre en el coito porque  el gato la lastima con su miembro), Belle de Jour, seduce a su esposo y a otros hombres sin alcanzar la plena satisfacción.
[5] Se interpreta aquí, que los toros son símbolo de virilidad y el residuo de la virilidad, es la eyaculación.  Por tanto, las heces como residuo de los toros, representan la eyaculación de un hombre, el hombre en la casa de citas que ha dejado impura a Belle de Jour. 
[6] Es preciso recordar que Madame A. -dueña de la casa de citas- no muestra en la película que sus chicas salgan de la casa de citas, además de tener en cuenta, que Belle de Jour ha confirmado estar imaginando tal suceso.
[7] Es una hipótesis, que los recuerdos escenificados por Belle de Jour, sean causados por su imaginación. Puesto que, en uno de ellos, luego de recibir las flores, ésta, las rechaza arrojándolas al suelo, ya que ella tiene un hombre que la paternalice y la aflore (su esposo), es decir que comprenda y cuide su castidad. Mientras que, lo que busca es un hombre que la desflore (representado en el acto de tirar las flores, que es literalmente el deseo de desflorarse). Por tal forma, puede que el recuerdo no haya ocurrido, o por lo menos no así, sino a modo de poner en uno de sus recuerdos mas “inocentes” el deseo actual (Freud, 1899), emergente de la relación insatisfactoria con su esposo.
[8] El Sr H. invita a Belle de Jour a escribir una carta debajo de la mesa, usando una botella rota. Es una escena donde además está su esposo, quien insistentemente le pide a su otra acompañante que le describa que están haciendo.
[9] Interpretación de la botella rota: de esta misma forma un hombre rompería simbólicamente el interior de Belle de Jour.
[10] El aspecto de la doble vida se plantea asumiendo el nombre de la sujeto: Belle de Jour, que significa flor del día o bella de día. El nombre, denota una vida donde las fantasías se desplazan a una serie de acciones que le permiten realizar su deseo, en contraste con esa otra realidad del sujeto donde no hay acciones sino fantasías.
[11] Esta delimitación de una realidad distinta es sustentada por la hipótesis de Freud de que en la neurosis el mecanismo de la fantasía sirve para sustituir la realidad no deseada del sujeto, o por lo menos sustituir los elementos que son reprimidos y que los llevan a un conflicto con la realidad. (Freud, 1924).

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